Mariarosa Scaramuzza Vidoni († 22 de abril de 2014)

scaramuzzaEl 22 de abril de este año falleció en Milán Mariarosa Scaramuzza Vidoni.

Catedrática de Literatura española en la Universidad de Milán, Mariarosa ejerció su docencia durante muchos años dedicando atención creciente no solo a la literatura, sino también a la didáctica de la lengua en relación con la lingüística aplicada y las innovaciones metodológicas (Talleres didácticos, CUEM, 1998; Enseñanza del léxico,CUEM, 2000; “Tecnologie e consapevolezza nella didattica dello spagnolo come lingua straniera”, 2012). En reconocimiento de este peculiar interés de la estudiosa y de su proyección hacia las modernas tecnologías, en 2012, un grupo de discípulos le dedicó el volumen Enlaces. Studi dedicati a Mariarosa Scaramuzza (a cura di E. Landone, LED Edizioni Universitarie).

Entre sus primeras investigaciones sobre textos del Siglo de Oro destacan los estudios Relazioni letterarie italo-ispaniche: il «Belisario» di A. Mira de Amescua (Bulzoni, 1989) y Retorica e narrazione nella ‘Historia imperial’ di Pero Mexía (Bulzoni, 1989). Con Rileggere Cervantes. Antologia della critica recente (LED, 1994) Mariarosa Scaramuzzo encaminó sus estudios hacia temas cervantinos, revelando una gran capacidad de captar las novedades que se habían asomado al orizonte crítico internacional. En sus trabajos dedicados al Quijote y al Persiles (Deseo, imaginación, utopía en Cervantes, Bulzoni, 1998) trató de modo específico los temas del viaje, de lo ‘maravilloso’ y de la ‘utopía’, ya presentes en otras investigaciones precedentes, utilizando múltiples recursos hermenéuticos, sin alejarse nunca del propio texto de las novelas.

En aquellos años, además de contribuir con numerosas aportaciones al incremento del cervantismo italiano, actuó como puntual corresponsal desde Italia para la información de los Anuarios bibliográficos cervantinos. Prosiguiendo en su investigación, en la primera década del 2000 hay que recordar I fantasmi di Cervantes (Mimesis, 2002), y el ensayo “Los fantasmas del ‘Quijote’ (Michel Foucault, Marthe Robert, René Girard, Louis Combet)” (Cervantès et la France. Mélanges de la Casa de Velázquez, Madrid, Casa de Velázquez, 2007, pp.123-140). Participó en las celebraciones del cuarto centenario de la publicación del Quijote de 1605 coordinando el volumen Luoghi per il Don Chisciotte (Università degli Studi di Milano, Quaderni Acme, 2006). El libro reúne ensayos sobre las solicitaciones que la recepción de la obra cervantina sigue suscitando en la práctica critica y en la actividad creadora en distintos lugares del universo.

Mariarosa intervino activamente en muchos coloquios y congresos de nivel internacional, organizados tanto en Italia como en España, como lo atestiguan los trabajos publicados en las Actas correspondientes. En los últimos años de su vida, ampliando los parámetros de la recepción del Quijote, dirigió su atención hacia la elaboració/manipulación sufrida por el texto original de la novela en su destinación a la juventud italiana a comienzos el siglo XX (2009).

Paralelamente al estudio de los temas ya mencionados, con su delicada sensibilidad Mariarosa se sumergió en la lectura de la obra poética de Clara Janés, repetidas veces por ella comentada con finura y competencia (Rosa Rubea. Poemas de Clara Janés, Selección e introducción de Mariarosa Scaramuzza Vidoni, Bulzoni, 1995).

Solo dos palabras respecto a la persona. Amable, cortés, generosa y especialmente leal en las relaciones humanas y académicas, por su imprevista deaparición deja un gran vacío en su familia, en sus amistades y en sus discípulos.

La comunidad científica queda privada para siempre de las aportaciones con que aún hubiera podido enriquecerla.

Maria Caterina Ruta

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Martín de Riquer, maestro

FOTO DE ARCHIVO. FILOLOGO Y ACADEMICO DE LA LENGUA. PUBLICA ESTUDIO SOBRE "LA CHANSON DE ROLAND"El aula abarrotada, como siempre que Martín de Riquer comenzaba sus clases en la Universidad Central de Barcelona. O en tantas Universidades en las que impartió su docencia a lo largo de los años. No importa el tema. Martín de Riquer era siempre un maestro. Es un maestro. El maestro que glosaba a los trovadores provenzales, que se adentraba en los misterios del Tirant lo Blanc, o que perseguía las huellas de Ginés de Pasamonte para demostrar que había escondido su identidad bajo el pseudónimo de Avellaneda, el autor del Quijote apócrifo. Y lo mismo podía impartir clases sobre la importancia del papel en la difusión de la literatura y de los textos a partir del siglo XII o bucear por los cientos de pergaminos y documentación de su propia familia, que se remontaba a su querido siglo XII. Hoy la clase es sobre el Quijote. La primera clase. Y con su voz imponente, esa voz llena de sabiduría, de conocimientos, de sentirse parte de una cadena del saber, preguntaba como quien lanza un desafío a los ojos ansiosos de los alumnos: “¿Hay alguien en el aula que no haya leído el Quijote?”. Miedo y desconcierto. ¿Cómo confesar esa carencia a quien ha vuelto moderno el texto cervantino, que se ha convertido en uno de los grandes maestros de las aventuras del hidalgo manchego? Y, poco a poco, algunos brazos se alzan. Tímidos. Avergonzados. Y con una sonrisa, con la sonrisa del maestro, Martín de Riquer se dirige a ellos, sin dejar de mirarles a los ojos: “No saben lo que les envidio: van a poder disfrutar de leer por primera vez el Quijote”.

Ayer martes, 17 de septiembre, se nos fue Martín de Riquer. Se nos fue a las puertas de cumplir un siglo de vida, un siglo de varias vidas, tantas como libros escritos, tantas como caminos ha abierto para el conocimiento, para la reflexión y el conocimiento, la sabiduría. Un humanista (como recuerdo de su primer libro publicado, allá por el año 1934) que ha sabido, como nadie, iluminar la Edad Media románica. En el año 2008, se publicó su biografía, escrita por Cristina Gatell Arimont y Gloria Soler Cera: Martí de Riquer. Viure la literatura/ Martín de Riquer. Vivir la literatura (Barcelona, RBA). Y no podía haberse elegido mejor título: Martín de Riquer vivió la literatura, hizo de la literatura medieval, de la literatura cervantina un espejo de su vida. Pero Martín de Riquer también hizo vivir a la literatura. La poesía provenzal de los trovadores, la literatura catalana medieval, la literatura artúrica o el propio Quijote le deben mucha de su vigencia gracias a sus escritos, gracias a sus investigaciones, gracias a su docencia y al empeño de acercar a todos los temas que le interesaban, los autores y las obras que le iluminaban los ojos y la sonrisa.

En el artículo que Josep Massot ha escrito para La Vanguardia, recuerda una de sus anécdotas más conocidas, que le retratan como docente, como investigador, como humanista. “¿Sabe, joven? Yo no he trabajado en mi vida”. Y ante esta provocación, antes de que el alumno (porque todos somos sus alumnos) comenzara a tomar aire para intentar enumerar los cientos de libros y artículos que ha publicado en su vida, el maestro contestaba: “Yo nunca he trabajado, me he divertido. El mejor consejo que puedo dar es que busquen una manera de ganarse la vida que les divierta. Recuerdo mi primera clase en la universidad. En silencio, miré el aula y me dije: ‘Si, de aquí a tres años, no hay quien sepa la asignatura mejor que yo, habré fracasado’. Porque la misión del profesor es transmitir conocimiento, si no, no habríamos salido aún de Aristóteles. Recurrir a una tradición para no interrumpir una cadena que dura ya siglos”.

Ésta es la enseñanza que nos deja el maestro. El maestro del maestro. Éste es el reto que nos deja el maestro a todos los que somos sus alumnos, a los que han tenido el honor y el placer de asistir a sus clases, y a los miles y miles de alumnos de papel que lo somos por haber crecido leyendo sus libros, sus artículos, aprendiendo en cada una de sus palabras. Lo que nunca dejaremos de hacer. El humanista Martín de Riquer, el maestro Martín de Riquer siempre nos acompañará, siempre nos sonreirá, siempre nos retará desde las estanterías de nuestras bibliotecas, donde se encuentran sus obras, sus ensayos, sus pensamientos, su particular forma de vivir la literatura.

José Manuel Lucía Megías
Catedrático de Filología Románica
Universidad Complutense de Madrid

Triste noticia: Isaías Lerner murió el pasado 8 de enero

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El pasado 8 de enero nos dejó Isaías Lerner.

Una gran pérdida para el cervantismo, sin duda. Una gran pérdida para todos los que tuvimos la suerte y el honor de conocerle y de disfrutar de su sabiduría, de su afecto y de su simpatía.

Siempre nos quedará su obra, su gran obra. Y tanto, pero tantos recuerdos.

http://www.gc.cuny.edu/Page-Elements/Academics-Research-Centers-Initiatives/Doctoral-Programs/Hispanic/Faculty/Isaias-Lerner