Nueva edición de las «Comedias y tragedias» de Miguel de Cervantes en la colección Biblioteca Clásica de la RAE [edición]

A poco más de un mes del inicio del año del Cuarto Centenario, las prensas ya están que echan humo. Si el viernes anunciábamos la nueva publicación de una biografía cervantina, al tiempo contábamos con una reciente edición de las obras cervantinas. En este caso, la impecable Biblioteca Clásica de la Real Academia Española ha dado espacio a las Comedias y tragedias de Miguel de Cervantes, probablemente las más desatendidas de las obras cervantinas, edición a cargo de Luis Gómez Canseco. Estamos de enhorabuena, una vez más.


Comedias y tragedias se presenta en dos volúmenes: el primero, incluye la edición al cuidado de Luis Gómez Canseco  de los textos teatrales cervantinos, y el volumen complementario recoge estudios y anejos de Fausta Antonucci, Alfredo Baras Escolá, Sergio Fernández López, Ignacio García Aguilar, Luis Gómez Canseco, Valentín Núñez Rivera, Valle Ojeda calvo, Marco Presotto, José Manuel Rico García, Adrián Sáez, Debora Vaccari, Beatrice Pinzan y Martina Colombo.

Miguel de Cervantes, Comedias y tragedias (ed. Gómez Canseco). Biblioteca Clásica de la RAE [imagen: Real Academia Española]

Miguel de Cervantes, Comedias y tragedias (ed. Gómez Canseco). Biblioteca Clásica de la RAE [imagen: Real Academia Española]

La obra contiene la edición de ocho comedias –El gallardo español, La Casa de los celos y selvas de Ardenia, Los baños de Argel, El rufián dichoso, La gran sultana doña Catalina de Oviedo, El laberinto de amor, La entretenida, Pedro de Urdemalas– y de las piezas manuscritas El trato de Argel, Tragedia de Numancia y La conquista de Jerusalén por Godofre de Bullón.

[…] Cervantes quiso indagar en un arte propio de hacer comedias, rompiendo para ello con no pocas de las convenciones del teatro clásico y en un modo diverso al del otro arte, el nuevo. Por ello muchas de las comedias cervantinas no tienen un desenlace como tal, no acaban mal ni bien, sino que convergen en una cadena de hechos más o menos casuales, que no terminan por resolver definitivamente nada. Si bien se piensa, es lo que sucede con novelas como Rinconete y Cortadillo, el Licenciado Vidriera o el Coloquio de los perros y con varios de los mismos entremeses. Y es que, por más que escribiera para las tablas, Cervantes es siempre Cervantes. [texto/fuente: Real Academia Española].

Miguel de Cervantes,  Comedias y tragedias, edición al cuidado de Luis Gómez Canseco. Madrid, Real Academia Española – Barcelona, Espasa/Círculo de Lectores, 2016.

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